sábado, 22 de diciembre de 2012

Santo Tomé de Guayana - origen - ciudad


Entre Cortés y Berrío hubo una diferencia de cincuenta años durante los cuales la Corona emanó reales audiencias y  capitulaciones sin arriesgar recursos, en contraste con los hombres que lanzados en esta aventura morían o se arruinaban en estas acciones sin contar con la iniciativa de sus gobernantes.

Vista del Fortín de San Diego

“¡Cuánto tiempo estuvo América pagando con trabajo esclavo de indios, con oro, plata, maderas, esmeraldas y esfuerzos humano múltiple, la abulia y la pereza de reyes, príncipes y favoritos!” (1)
Berrío que entendía en parte la realidad y por otra parte soñaba, organiza una gran expedición con soldados y familias para asegurar el éxito del poblamiento de Guayana, sumando sus propios recursos que no pusiesen en riesgo la empresa. 
El 21 de diciembre de 1595, Antonio Berrío considerado por Ojer el heroico conquistador de Guayana, quien determinadamente fija un pueblo en el Orinoco que sirviese de habitación y baluarte, funda a Santo Tomé de Guayana.

Fortín de San Francisco


“El acta de toma de posesión de Guayana es un documento de sumo interés, por cuanto fija las características necesarias que determinaban el acto de posesión. Como quiera que es poco conocido se va a transcribir de seguida: “En el río de Pato (1), por otro nombre Orinoco, cuya principal parte se llama Garismen, a 25 de abril de 1595, Domingo de Vera, Maestre de Campo y general por Antonio de Berrío, Gobernador y General por Nuestro  Señor el Rey entre los ríos de Pato y Papamen, alias Orinoco y Marañón, y de la isla de Trinidad, ante mi, Rodrigo de Carranza, registrador en el mar, mando a todos los soldados reunirse y ponerse en orden de batalla, capitanes y soldados, y estando el Maestre de Campo en medio de ellos, les dijo: Señores soldados y capitanes, U.U. saben hace largo tiempo, que nuestro general Antonio de Berrío en un viaje de 11 años y un gasto de más de 100.000 pesos oro, descubrió las nobles provincias de Guayana y Dorado, de las cuales tomó posesión para gobernarlas; mas por falta de salud de salud de su gente y de las municiones necesarias pasó a la isla de Margarita y de allí pobló la Trinidad. 


Fortín San Francisco de Asis
Mas ahora me han enviado mí a buscar y descubrir los medios más fáciles de entrar y poblar dichas provincias y por donde puedan mejor entrar en ellas los Campos y Ejércitos. En esta virtud yo entiendo hacerlo en nombre de su Magestad y de su gobernador Antonio de Berrío, y en señal de eso requiero a usted Francisco Carrillo a que me ayude a levantar esta cruz que yace aquí en el suelo, que ellos pusieron en pie de vuelta hacia el oriente, y los dichos Maestre de campo, capitanes y soldados, se arrodillaron e hicieron la debida reverencia a dicha cruz; y luego el Maestre de Campo tomó una vasija de agua y bebió y tomó más y la arrojó sobre el suelo y las ramas de los árboles diciendo: Tomo esta posesión en nombre del Rey Don Felipe nuestro amo y de su gobernador Anto. de Berrío y  porque algunos ponen en duda esta posesión, les respondo que en estas nuestras actuaciones, estuvo presente el Cacique  principal Don Anto. Por otro nombre Morequito cuya era la tierra que consistió en ceder para esta posesión, de la cual se alegró y prestó obediencia al Señor Rey, y en su nombre el gobernador Antonio de Berrío. Y dicho Maestre de Campo se arrodilló estando en libertad y todos los capitanes y soldados dijeron que la posesión estaba bien tomada y que la defenderían con su vida contra quienquiera que dijese lo contrario. Y dicho Maestre de Campo teniendo en la mano la espada desnuda,  me dijo: registrador que estás aquí presente, dame instrumento o testimonio que me confirme en esta posesión que he tomado de esta tierra, por el gobernador Antho, de Berrío, y si es necesario la tomaré de  nuevo…(1)

(1)José Antonio de Armas Chitty, Guayana Su Tierra y Su Historia, Ed. MOP, Caracas, 1964, 

El Orinoco - epoca colonial - viajes - expediciones


Fortín de San Francisco de Asis - Río Orinoco


Al respecto, Pablo Vila señala: "El día 1º de agosto de 1498, cuando Colón, en su tercer viaje, costeaba la isla de Trinidad por el sur, rumbo al golfo de Paria, vio por primera vez tierra del continente sudamericano. Era un saliente del Delta del Orinoco, que corresponde actualmente a la Punta Bombeador, accidente avanzado entre los brazos Mariusa y Macareo. La abundancia de aguas dulces en aquel mar, le hizo suponer que provenía de un gran río procedente de "tierra infinita". No quedaba descubierto el Orinoco, pero se entrevió su existencia" (VILA, Pablo, 1960, p. 264). (1)

Por su parte, Rafael de León A. y Alberto J. Rodríguez Díaz, en su obra El Orinoco aprovechado y recorrido también se refieren al conocimiento "indirecto" de ese gran río: "Intuyó el sagaz Almirante la existencia del gran río y así lo expresa con exaltación en la carta de relación de su tercer viaje (1498): "Cuando yo llegué a esta punta del Arenal, allí se hace una boca grande de dos leguas de Poniente a Levante, la isla de la Trinidad con la tierra de Gracia… Fallaron siempre cinco brazas de fondo y el agua muy dulce… y entonces conjeturé que los hilos de la corriente y aquellas lomas que salían y entraban en estas bocas con aquel rugir tan fuerte, que era pelea del agua dulce con la salada… no creo que se sepa en el mundo de río tan grande y tan fondo" (DE LEON y RODRIGUEZ DIAZ, 1976, p. 22). (1)

Río Orinoco

Las expediciones se llevan a cabo a través de los ríos. El Uriparia, el Meta y el Paragua reconocido como el Manoa del cronista. Ordás, Herrera, Serpa y  Malaver de Silva encuentran el agua como obstáculo y los dos últimos intentan desde  Valencia y Cumaná llegar al Dorado. Otros subirán por el Orinoco. En los primeros mapas aparece el Orinoco como Aviapari o Yayapari o Río Dulce y se le atañe al cronista Oviedo y Valdés el primero en decirle Orinoco.
 Existía la idea que las fuentes del Orinoco se encontraban en Perú, las expediciones solo habían remontado hasta el Orinoco medio donde se encuentran los raudales de Antunes.  La nominación de los ríos inferiores causó confusión pues esta se perdía, inclusive ocurrió con el Orinoco al cual se denominó de distintas maneras incrementando esta situación la búsqueda de sus orígenes.
En 1583, fecha aproximada, emprende Berrío desde Santa Fe su expedición hacia el llano la cual se ve frenada por el alzamiento de su gente a orillas del Meta los cuales se niegan a seguirle, logrando su regreso a Santa Fe después de ser ayudado por uno de sus capitanes. Luego logra recorrer y observar el Meta una vez que en su encomienda de Chita logra abastecerse y se le suma gente nueva. A este río lo llama “Río de la Candelaria, según Simón.” (2)


Fortín San Francisco de Asis
En su segunda expedición llega al Orinoco mas de nuevo se le rebelan los soldados desalentados por el acecho de los indios de las llanuras del Meta, los cuales contaban con flechas envenenadas y el conocimiento de su propio medio.
Un tercer viaje se emprende estimulado por el aliento de Madrid que parecía interesarse algo por la región a través de nuevas reales cédulas, a pesar de las interferencias por los problemas de la política en Europa. Sin embargo continua  la expedición por su voluntad y la determinación de alcanzar su objetivo. “El cuadro que ofrece Berrío es elocuente: “… ya en este tiempo se habían perdido las piraguas y huídoseme 54 españoles en tres cuadrillas llevando muchos caballos y habíaseme muerto todo el servicio y más de treinta españoles de una enfermedad como peste; y en este tiempo había como 18 meses que había salido del Reino y me faltaron los bastimentos y perdidas las piraguas determiné hacer otras y matar los caballos que me quedaban para el sustento de la gente y bajar al Orinoco abajo” (2)

Berrío navega desde el Meta hasta Trinidad donde funda San José de Oruña a través del Orinoco, convirtiéndose en quien se le atribuye el éxito de abrir esta vía.



    (1)    Ing. Alberto J. Rodríguez Díaz, Prf. Francisco Escamilla Vera, El Orinoco 500 años de Historia, Biblio 3W. Revista Bibliográfica de Geografía y Ciencias Sociales.
    (2)  José Antonio de Armas Chitty, Guayan a Su Tierra y Su Historia, Ed. MOP, Caracas, 1964.



domingo, 9 de diciembre de 2012

Fortín de San Francisco - Geografía del Lugar - Ubicación, población y clima -


 La selva interpretada con sentimientos de encanto, se convertía en arduo medio de acecho por sus habitantes, fauna y aislamiento hasta acabar en muchos casos con la salud de los conquistadores. Una tierra de geografía desconocida para los europeos del siglo XVII,  de la cual tenían un concepto distante de la realidad. Los sueños extendían la expectativa acerca de este lugar.
Fortín de San Francisco

Las capitulaciones de Ordás, Ortal, Despes,  referían (1) de 2 o 300 leguas de distancia con derroteros trazados sin orden. Entre Paria y el Amazonas los límites son imprecisos lo que generó constantes intrigas y disputas entre los Capitanes. En Cubagua apresan a Ordaz por extralimitarse de jurisdicción. Antonio de Berrio funda una población en Trinidad a pesar de la oposición de Francisco de Vides, gobernador de Cumaná. En la región de Unare se genera disputa entre Ortal y Sedeño en la tercera década del siglo XVI lo que demuestra el desconocimiento de los términos de sus territorios.
Batería de San Diego

Guayana se entiende como una extensión de selva, llanuras y ríos al Sur de la provincia de Venezuela. En el Meta se narraba de la existencia de oro, la riqueza de la Laguna Parima. Le sigue la atracción de Manoa, (1) El Dorado el sueño de Paitilí del hombre envuelto en polvos de oro en Guatavita.  El Dorado era magnificado con la intención de motivar el patrocinio de los viajes. En el caso de Berrío dispone de su fortuna y su esfuerzo en la empresa de la zona, llega a Trinidad y muere en el Orinoco, a pesar de su empeño no tuvo el apoyo de la Corona. Hutten, Benalcazar, Quesada, Pizarro, Ordás, Herrera, Sedeño, Ursúa, Serpa, Berrío, Raleigh fueron en busca del Dorado. (1)

Felipe Salvador Gilij, jesuita, nos muestra (1)  en su obra testimonio que la creencia más acentuada de los indios de Guayana era la esperanza. El dios Amalivaca vestido de blanco llega como hombre, procrea y luego parte en una canoa hacia el otro lado del mar.
Vista de la Batería de San Diego desde San Francisco

Esta misma idea de esperanza se encontró en los Otomacos y Yaruros del Capanaparo quienes si se creían mortales mas con una vida mejor después de esta, al lado de Kuma.  Carapaica de los Tamanacos decía que todos eran descendientes de un mismo hombre dejando en el alma colectiva el sentimiento que regresará. Hace creer a  la tribu de los Tamanacos que serán inmortales y solo su piel mudarán a través de su descendencia rejuvenecerán perpetuamente,  mientras que los Sálivas creían que descendían del sol, de los árboles, de las frutas, llamaban madre a la tierra.

El descubrimiento del Dorado promueve expediciones que fracasan como la de Hutten en su viaje al país de los Omeguas y el de Maraver de Silva al Moroco o al Esequivo, las de los Quesada, Benalcázar, los Pizarro, sin embargo no desalientan a Antonio de Berrío heredero del poder político de los Quesada y siempre dispuesto a penetrar el Orinoco.
Fortín de San Francisco

En 1595 ocurren hechos que amplían el ámbito de la penetración extranjera en esta región, Sir Walter Raleigh, expedicionario inglés, historiador, poeta, humanista ataca los contados soldados de Berrío, apresa al gobernador a quien le dispensa caballeroso respeto y de quien conoce la versión de Martínez sobre el Dorado.

Raleigh deslumbrado ante la vegetación de las selvas del Delta elabora su trabajo El Descubrimiento del vasto, rico y hermoso imperio de Guayana, con lo que expone a Guayana al mundo durante la Colonia. Allí describe, “… Colinas que se alzaban dispersas en los valles, Llanuras sin arboledas, cubiertas de pasto verde. Cruzaban los venados como estrellas fugaces; y cantaban los pájaros en incontables orquestas y garzas y cigüeñas blancas, carmesíes o rosadas, y un aire en correría desde el oriente, y entre todo esto cada piedra nos prometía emporios de plata y oro.” (1)
(1)José Antonio de Armas Chitty, Guayana Su Tierra y Su Historia, Ed. MOP, Caracas, 1964.

Época Colonial - Sistema de defensa del Caribe - Características


El objetivo de la fortificación es aumentar la capacidad de defensa y ataque de un lugar y para el caso del Caribe se proyectaron aquellas que además pudiesen perdurar durante tiempos de paz y guerra debido a su alto costo y prolongado tiempo de construcción. Los materiales que se utilizaron fueron en base a piedra por su resistencia con la finalidad de crear espesores que resistiesen los impactos de las bombas de ese momento. La defensa y ataque se hacía con infantería y artillería, utilizando caballería para los alrededores. Como obstáculo de defensa principal se excavaba un foso, con la tierra extraída se producía un montículo para la construcción del terraplén, área de ataque protegida por los parapetos que cubrían de los ataques a la infantería.
El Fortín de San Francisco
 

Estas obras en general, respondían a una geometría reflejada en sus plantas con un área central o Plaza de Armas de donde  parten entrantes y salientes en algunos casos regulares y en aquellos irregulares era por adaptación a los terrenos. Así se construyeron fortines, reductos, Fuertes, Plazas de Guerra, los cuales trabajaban aislados o como un sistema de defensa apoyándose o dando apoyo.

Los sistemas también eran el conjunto de elementos que conformaban los frentes abaluartados de los fuertes, con similitudes según los ingenieros que los solucionaban fuesen españoles, italianos, franceses u holandeses. El sistema italiano lo aplicaba Bautista Antonelli siendo el más difundido en Centro y Sur América, Cuba y Puerto Rico. Los sistemas franceses solo fueron utilizados en Cartagena de Indias.
Fortín de San Francisco
 

Dentro de los tipos de edificaciones de defensa construidas en el mar Caribe, se encuentran los Reductos, son las más simples de las fortificaciones para tropas poco numerosas y la defensa de un territorio pequeño. Su forma cuadrada generalmente la de la traza de línea de fuego con espesores de parapeto igual en sus cuatro lados. Sin salientes.

Se construyeron fortines con mayor capacidad, de ángulos salientes y entrantes alternados. Las caras del baluarte con inclinación no menor a 60º, ángulo aconsejable para el cruce de fuego en la defensa de los flancos. La forma de la planta de estos fuertes abaluartados o bastionados conformaban un polígono con un máximo de seis lados, si el número de lados excedía esta cantidad, ya formaban una plaza de guerra.

Época Colonial - Sistema de Defensa del Caribe - Estrategias e implementación.


El descubrimiento y la conquista de América por los españoles comenzó en el mar Caribe, a lo que le sucedieron la aparición de barcos ingleses, franceses y holandeses con ansias de participar en la oportunidad de hacerse de las riquezas previamente descubiertas por la Corona de España. Según se relata, previo a 1501 los ingleses habían incursionado frente a las costas de Venezuela, por lo que se menciona en el nombramiento de Ojeda como gobernador de la isla de Coquibacoa en cual aparecía la clausula “…para que atajéis el descubrir los ingleses por aquella vía…” (1). 
 
Fortín San Francisco de Asis
 
Durante el siglo XVI sucedieron ataques como en 1511, el de la isla de Santo Domingo (2) y en 1523, Giovanni di Verrazano o Juan Florentín, Florín o Juan el Francés se apodera del tesoro de Moctezuma que Cortés envía a Carlos V como el mayor cargamento en naves cargadas de oro, mascaras con incrustaciones de piedras preciosas, collares de jade entre otras piezas Estas fueron desviadas al puerto de La Rochelle para entregar a Francisco I de Francia. Este cargamento despierta interés entre otros piratas para asaltar barcos españoles, se producen los saqueos de la ciudad de San Germán en Puerto Rico (3) en 1528 y en 1538 ocurre el saqueo a La Habana por parte de los franceses. Como consecuencia, la real cédula ordena la construcción del castillo de La Fuerza. Este fue reconstruido en 1558 posterior a su destrucción por un saqueo francés en 1555.
 
Fortín San Francisco de Asis
 

Pedro Menéndez de Avilés, gobernador de Cuba advierte la importancia de fortificar la isla de Cuba y otros puntos estratégicos del Caribe, considerado primer estratega del Caribe y arquitecto de la defensa de los dominios españoles en América. Autor del primer plano de defensa del canal de las Bahamas, sirvió a la Corona de manera notoria entre 1550 y 1574. Consideró activar fortificaciones de varios sitios claves cómo Cartagena, Santo Domingo, La Habana, Santiago de Cuba y San Juan de Puerto Rico. Además de lograr la formación de una pequeña Armada con bases en el Caribe, para la protección de las rutas desde y hacia España.                    
(1) (2) (3)     Graziano Gasparini, Las Fortificaciones del Período Hispánico en Venezuela, Ed. Armitano, Caracas, 1985.

miércoles, 5 de diciembre de 2012

El Fortín de San Francisco de Asis - Conquista del territorio


La conquista de la cuenca del Mar Caribe se caracteriza por el asentamiento y fundación de ciudades costeras. En la costa que hoy pertenece a Venezuela, la ciudad de Coro se convierte en acceso a territorio continental, posteriormente a los intentos fallidos en las costas orientales, frente a la isla de Cubagua. A esta fundación le sigue la del Tocuyo en 1545, centro de expediciones importantes para la expansión de asentamientos en el territorio. A continuación, Barquisimeto, Valencia, Mérida, Trujillo, San Cristobal y otras ciudades de menor prosperidad hasta la fundación de Caracas.
Entrada al Fortín de San Francisco
 

El plan de conquista respondía a la fundación de establecimientos que permitiesen someter los nativos, expandir, controlar e imponerse en un territorio más amplio. En la América hispana la campaña del conquistador finalizaba con el trazado del asentamiento y la repartición de los solares para lo que se adoptó un trazado con la disposición de tablero de damas. Se buscaban resultados prácticos en referencia al replanteo, distribución y defensa de estos lugares. Estos soldados de escasa cultura y conocimiento técnico, tenían a su cargo estos trabajos que acometían de manera pobre y simple.

Las disposiciones orientadoras para la fundación de ciudades contempladas en las leyes de indias, fueron aplicadas en líneas generales, no se cumplieron en su totalidad. Tampoco la influencia de los trazados ideales de los tratadistas producto de los conceptos del renacimiento. En contraste, las técnicas del arte de las fortificaciones se impuso  con toda su amplitud, dada la necesidad importante de su correcto funcionamiento.
Vista del río Orinoco
desde la plaza de armas del Fortín de San Francisco
 

En la geografía desconocida que le toco al español guerrear con poblaciones hostiles, el instrumento legal de las Leyes de Indias y la fácil utilización del plano en forma de tablero de ajedrez, le facilitó al fundador el replanteo del terreno y la repartición de solares. El tiempo era breve para someter a los indígenas, trazar el asentamiento, construir y arar. Se requerían soluciones prácticas, fáciles y expeditas para haber logrado la fundación de tantas ciudades en el lapso utilizado y en un territorio tan extenso.
 
Fortín San Francisco de Asis
 

En la primera mitad del siglo XVI, Venezuela presenta escasa actividad económica, la conquista se dedica a exploraciones sin un objetivo definido, lo que las hace infructuosas. No existía una política de colonización, en contraste con México y Perú, que presentaban una actividad de conquista que por sus resultados se consideraba fabulosa, lo cual contribuyó a ver como precarios, los avances dentro del territorio venezolano, cuya búsqueda se orientaba hacia la fantasía de El Dorado.  Durante este siglo las exportaciones venezolanas constaban de pequeñas partidas de oro que esporádicamente salían por Borburata y La Guaira, esclavos indios, perlas, maíz y especies vegetales de uso medicinal. En los veinte años entre 1564 y 1582, llegaron solamente, a las costas venezolanas, tres naves procedentes de Sevilla.

En el siglo XVII el desarrollo de la actividad agrícola de plantaciones, indujo a la necesidad de mano de obra por lo que los propietarios de tierras e instituciones solicitaban mano de obra esclava, la cual se satisfacía con la traída de estas personas.

El Fortín de San Francisco de Asis - Los Castillos de Guayana -


Las funciones de los fortines los ubican en una posición de importancia por los hechos históricos que causaron su construcción. Han sido una tipología arquitectónica apreciada por su aporte a la composición arquitectónica, a los cálculos de ingeniería y a las técnicas constructivas. Las vinculaciones políticas, sociales, económicas y artísticas que existieron previamente a su existencia son relevantes. La evolución que dio origen a cambios en la morfología de estas edificaciones, sus relaciones con las ciudades, poblaciones o el contexto geográfico donde se ubicaron,  han sido motivo de consideración para la vida de los habitantes y visitantes de estas regiones.
 
Entrada del Fortín de San Francisco


Una zona con muestra diversa de estas obras es el Mar Caribe, sus islas y costas continentales. Las características geográficas de cada lugar, su importancia política y económica para el momento, fueron igualmente diversas así como la causa de la construcción de estas edificaciones en territorios del interior del continente. Los habitantes originarios y su relación con estas construcciones, son también parte de los hechos narrados en las crónicas de entonces.

En Venezuela se desarrolló un segmento de esta actividad defensiva durante el período colonial y de allí la importancia de su estudio, dada la diversidad de ejemplos que se edificaron, así como los acontecimientos ocurridos en torno a estos.
 
Patio de armas

La zona de Guayana al Sur de lo que es hoy Venezuela se convirtió en territorio atractivo por  la existencia del Orinoco. Este caudal de notoria importancia, fue motivo de evocadores relatos y hechos históricos, en un área idealizada durante los siglos XVI y XVII, por la ubicación geográfica del mítico Dorado,   motivo de la escogencia de las imágenes para su publicación en este blog,  del  fortín  que se encontraba resguardando, la entrada a esta zona, El Fortín de San Francisco de Asis.